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Cómo trabajo en terapia
Me apoyo en la terapia de aceptación y compromiso (ACT). Trabajamos lo que está ocurriendo, tus objetivos y los pasos que puedes dar aunque todavía haya nervios o preocupación.
En tu entorno, no en un despacho
La consulta la pongo yo donde estés: en tu casa o por videollamada. Es la forma de trabajar. Una persona no se comporta igual en una sala desconocida durante una hora que en el sitio donde de verdad le pasan las cosas. Voy a tu casa, o hablamos por videollamada desde donde estés, porque ahí es donde está el problema y donde va a tener que funcionar la solución.
Con los niños se nota todavía más: se aprende más de cómo organiza una tarea o cómo pide ayuda viéndolo en su entorno que preguntándoselo sentado enfrente. Y con las familias que acompañan a una persona mayor, igual: la memoria se entiende mejor en la cocina de casa que en un pasillo de hospital.
El objetivo es que lo entiendas, que quien convive contigo lo entienda, y que podáis vivir con ello sin que os organice la vida. Esconderlo cansa a todo el mundo y no cambia nada.
Terapia natural desde la rigurosidad clínica
Soy psicólogo y neuropsicólogo colegiado. Las pruebas que uso son las estandarizadas, y el informe que firmo sirve para el médico que te derive o para el colegio de tu hijo.
Lo natural es el sitio y el trato: tu casa, el campo, una videollamada. Lo que hacemos dentro tiene el mismo respaldo que en cualquier consulta, y nada de lo que te proponga va a ser algo que no pueda explicarte en qué se apoya.
El trabajo pasa entre sesión y sesión
Una hora a la semana no cambia una vida. Lo que la cambia es lo que ocurre los otros seis días: la conversación que por fin tienes, el plan que no cancelas, la mañana en que te levantas aunque no apetezca. Mi trabajo es que eso tenga un plan detrás y que revisemos si funciona, no dártelo hecho en una sala.
Por eso no hay dos planes iguales ni un número fijo de sesiones. Acordamos pasos concretos, del tamaño que puedas hoy, y los ajustamos con lo que pasó de verdad —no con lo que debería haber pasado—.
Sobre la medicación
No soy médico y no valoro tratamientos farmacológicos: eso lo hace tu médico o tu psiquiatra, y si creo que conviene una valoración médica te lo digo. Lo que sí puedo decirte es qué aporta el trabajo psicológico, que es distinto y compatible: entender qué sostiene lo que te pasa y cambiar lo que haces con ello. Hay quien trabaja solo en terapia y quien combina las dos cosas. Ninguna de las dos opciones es la correcta en abstracto, y desde luego no la decido yo por ti.
La familia también cuenta
Cuando hay un niño con dificultades de aprendizaje o una persona mayor cuya memoria falla, quien convive suele quedarse sin sitio: ni es el paciente ni le explican nada. Y sin embargo es quien más decisiones toma cada día.
Os explico qué está pasando en un idioma que se entienda, qué se puede esperar y qué no, y qué hacer con eso en casa. Muchas veces la pregunta que más alivia no es del que viene a consulta: es la de quien está al lado y no sabe si insistir, esperar o callarse.
Qué hacemos en las sesiones
Lo que necesitas antes de un examen no es lo mismo que lo que necesitas después de una discusión en casa. Empezamos siempre por lo que tienes delante ahora mismo. Combino herramientas de la terapia de aceptación y compromiso (ACT), la psicología humanista y la terapia sistémica. Me fijo en lo que te ocurre ahora, en lo que es importante para ti y en cómo influyen tus relaciones.
No necesitas llegar con los objetivos claros. Los concretamos juntos y revisamos el plan si deja de ayudarte.
Sesiones en español o en inglés
Sesiones en español o en inglés. Lo hablamos al pedir cita y mantenemos el idioma que te resulte más cómodo.
