InicioNeuropsicologíaDiagnóstico e intervención
De la duda a un plan para el día a día.
Evaluación, devolución clara e intervención: qué se ve, qué no se puede afirmar todavía y qué se propone hacer.
Cómo lo trabajamos
- La pregunta. Qué se quiere saber. Esa pregunta permite centrar la evaluación en lo que importa.
- Evaluación y devolución. Qué se ve, qué no se puede afirmar. El diagnóstico médico lo pone el médico.
- Intervención. Estimulación, seguimiento y trabajo con quien convive. Un plan que se revisa según la evolución.

Ya hay un diagnóstico y sigue sin saberse qué hacer el lunes
Hay un momento en el que ya se sabe algo —un informe, una palabra dicha en consulta, una evaluación hecha— y la casa sigue igual de perdida que antes. Nadie ha dicho si conviene que siga cocinando, cómo se sostiene una rutina, qué se le puede pedir y qué no, ni cómo se reparte esto entre hermanos sin que acabe cayendo entero sobre uno. El diagnóstico contesta qué pasa; no contesta qué se hace mañana.
Esa parte es trabajo neuropsicológico y se hace en casa, que es donde ocurren las dificultades. Se decide con la evaluación delante: qué se estimula, qué se compensa con apoyos externos porque ya no va a recuperarse, y qué se le deja hacer aunque cueste, porque sustituirle en todo antes de tiempo le quita autonomía más rápido. No prometo frenar una enfermedad: se trabaja el día a día y se revisa, porque lo que sirve hoy puede no servir dentro de seis meses.
Qué cambia cuando hay un plan y no solo un informe
Un plan no es una promesa de mejoría. Es saber quién hace qué, con qué objetivo y hasta cuándo:
- Las tareas de casa se reparten según lo que la evaluación dice que aún se sostiene, no según lo que cada uno teme.
- La estimulación se dirige a lo que se usa de verdad —la medicación, el dinero, orientarse fuera—, no a fichas de ejercicios genéricas.
- Quien convive deja de improvisar: qué corregir, qué dejar pasar, cómo responder a la misma pregunta por quinta vez.
- Hay fechas de revisión. Si algo cambia, el plan cambia con ello y no se descubre medio año tarde.
Para quién es
Sirve tanto si el médico ya te ha derivado como si eres tú o tu familia quien empieza a hacerse preguntas: aquí se ordena qué se sabe, qué falta por ver y qué hacer con ello.
- Evaluación para orientar el perfil cognitivo.
- Devolución clara: qué se ve, qué no se puede afirmar, qué se propone.
- Intervención: estimulación, seguimiento, trabajo con quien convive.
Para quién no es
No sustituyo al neurólogo ni emito diagnósticos médicos. El informe ayuda a entender el funcionamiento cognitivo y a decidir los siguientes pasos.
Cuándo tiene sentido pedir cita. Si hace falta pasar de la duda a un plan, o si ya hay un informe médico y hay que trabajar el día a día.
La primera consulta es gratuita. Sirve para contarme qué te pasa y para que yo vea si puedo ayudarte, sin compromiso de seguir.Pedir la primera consulta →
Preguntas frecuentes
¿El diagnóstico y la intervención se hacen a domicilio en Granada?
Siempre presencial y a domicilio: me desplazo a tu casa en Granada, porque las pruebas necesitan material físico y observación directa. No se hace por videollamada.
¿El informe sustituye al diagnóstico del neurólogo?
No. No firmo un diagnóstico médico. El informe ayuda a orientar la intervención y a coordinar los siguientes pasos con quien sí lo pone.
¿Cómo es la primera cita?
La primera consulta —la conversación inicial, no la evaluación— es gratuita y se hace por teléfono o por videollamada. Sirve para contarme qué habéis notado y para ver si la evaluación es lo que hace falta, antes de reservar nada.
