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Si el temario está y el día D no.
Cuando estudiar no es lo único que te cuesta.
Cómo lo trabajamos
- Ansiedad y sensaciones físicas. Antes de estudiar y el día del examen: reconocer los nervios y evitar que ocupen toda la atención.
- Ritmo y foco. Organización, cansancio y la forma en que te hablas cuando necesitas descansar. No es un plan de productividad.
- El simulacro y el blanco. Practicar situaciones de examen y trabajar qué hacer cuando aparece un bloqueo. No se promete que desaparezca por completo.

Saberse el temario y rendir el día del examen son dos cosas distintas
Quedarse en blanco en un examen de oposición no significa que no lo lleves estudiado. La activación que aparece el día de la prueba —el corazón acelerado, la urgencia, la vista saltando de pregunta en pregunta— ocupa parte de los recursos que necesitas justo para recuperar lo que sabes. Por eso hay quien borda los simulacros en casa y falla en el aula: el temario está, pero el estado en el que llegas a él es otro.
El segundo sitio donde se atasca una oposición es antes, en la silla. Cuesta arrancar, la sesión de estudio se retrasa, y cada hora perdida se convierte en un argumento contra ti. El descanso deja de descansar porque va con culpa dentro, y un opositor que no descansa rinde menos, no más. Es un bucle que se alimenta solo y que no se arregla añadiendo horas.
Y está el después: el listado. Suspender una oposición no es un examen menos, es un año más. Volver al cuaderno después de eso es la parte del proceso de la que menos se habla y donde más gente se cae, y casi nunca por falta de capacidad.
Qué cambia cuando se trabaja
No preparo el temario ni puedo garantizar una plaza. Lo que sí suele cambiar:
- Te sientas antes. El arranque deja de ser la parte más cara del día.
- Descansas sin pagarlo con culpa, que es lo que hace sostenible un año entero.
- Llegas al examen sabiendo qué hacer si aparece el blanco, en vez de que el blanco decida por ti.
- Después de un mal simulacro o de un listado, vuelves al temario en días y no en semanas.
Para quién es
Si opositas y te cuesta empezar a estudiar, te quedas en blanco o no consigues recuperarte después de suspender.
- Los nervios antes de sentarte y la culpa al descansar.
- El bloqueo al empezar y el blanco en el simulacro o el examen.
- Cómo te hablas después de un mal test o de un listado.
Para quién no es
No preparo el temario ni garantizo una plaza. Eso corresponde a la academia y al estudio. Aquí trabajamos el bloqueo, la ansiedad y la presión que dificultan llegar al examen.
Cuándo tiene sentido pedir cita. Si esto lleva semanas, evitas el temario o el simulacro, o después del listado no hay vuelta al cuaderno.
La primera consulta es gratuita. Sirve para contarme qué te pasa y para que yo vea si puedo ayudarte, sin compromiso de seguir.Pedir la primera consulta →
Preguntas frecuentes
¿La terapia para oposiciones es online o a domicilio en Granada?
Como prefieras: por videollamada desde donde estés, o en tu casa si vives en Granada. La sesión es la misma; cambia el sitio. Si no sabes qué te encaja, lo vemos en la primera consulta.
¿Esto sustituye a la academia o al preparador?
No. No preparo el temario ni imparto clases. Trabajo el bloqueo, la ansiedad antes de sentarte y la forma en que te hablas después de un mal simulacro.
¿Necesito un diagnóstico antes de pedir cita?
No. La primera consulta sirve justo para eso: contar qué está pasando y ver si esto es lo que necesitas. No hace falta llegar con un diagnóstico, ni con un informe, ni sabiendo ponerle nombre.
