InicioPsicologíaEstrés laboral
El trabajo termina, pero sigues pensando en él.
Rumia fuera de horario, sueño que no descansa y un ritmo que ya se nota en el fin de semana.
Cómo lo trabajamos
- Fuera de horario. La rumia, el móvil, lo que sigue dando vueltas cuando ya deberías estar en casa.
- El ritmo que necesitas. Revisar qué exigencias puedes mantener y qué cambios necesitas para cuidar tu salud.
- Cómo te hablas. El día que no sale. Sin convertir el descanso en otra obligación.

Cuándo el cansancio del trabajo deja de ser cansancio
Hay una diferencia práctica entre estar cansado y estar quemado, y sirve para decidir qué hacer. El cansancio se arregla con descanso: un fin de semana, unas vacaciones, y vuelves. Cuando el descanso ya no repara —llegas al lunes igual que saliste el viernes, el domingo por la tarde ya tienes el cuerpo activado, duermes las horas pero no descansas— lo que hay no es falta de sueño: es un sistema que ha dejado de desconectar.
La rumia es la parte que más desgasta y la más invisible. Seguir dándole vueltas en el sofá al correo que no mandaste no adelanta trabajo: mantiene el cuerpo en horario de oficina mientras tú crees que estás descansando. El coste no lo paga la jornada laboral, lo pagan las horas que tenías para recuperarte.
Y hay una pregunta que conviene ordenar pronto: si el problema es el trabajo o es cómo lo estás llevando. A veces lo que hay que revisar es la exigencia con la que te tratas; otras veces las condiciones son insostenibles y ninguna técnica va a arreglar eso. Distinguirlo es de lo primero que hacemos, porque el plan cambia y porque nadie debería pasarse meses entrenando la tolerancia a algo que hay que cambiar.
Qué cambia cuando se trabaja
Trabajamos la rumia fuera de horario, el ritmo que puedes sostener y cómo te hablas los días que no salen.
- La jornada termina también en la cabeza: dejas de repasar en el sofá lo que pasó a las cinco.
- Duermes de otra manera, porque la rumia de la noche es lo primero que baja.
- Distingues qué parte es la carga real del puesto y qué parte es tu exigencia, que se trabajan distinto.
- El domingo deja de estar ocupado por el lunes.
Para quién es
Si llegas a casa y sigues pensando en el trabajo, duermes mal o mantienes un ritmo que ya te está afectando.
- La rumia del trabajo fuera de horario.
- La exigencia de rendir igual cuando el cansancio ya está afectando.
- Cómo te hablas cuando un día no sale.
Para quién no es
No soy recursos humanos ni te armo un plan de productividad. No prometo que el trabajo deje de pesar.
Cuándo tiene sentido pedir cita. Si el trabajo afecta al sueño, al estado de ánimo o al fin de semana, y no consigues recuperar el descanso.
La primera consulta es gratuita. Sirve para contarme qué te pasa y para que yo vea si puedo ayudarte, sin compromiso de seguir.Pedir la primera consulta →
Preguntas frecuentes
¿La terapia para estrés laboral es online o a domicilio en Granada?
Como prefieras: por videollamada desde donde estés, o en tu casa si vives en Granada. La sesión es la misma; cambia el sitio. Si no sabes qué te encaja, lo vemos en la primera consulta.
¿Esto es terapia o es coaching de productividad?
Terapia. No preparo planes de productividad ni sustituyo a recursos humanos. Trabajamos cómo te está afectando el trabajo y qué puedes hacer para recuperar el descanso.
¿Necesito un diagnóstico antes de pedir cita?
No. La primera consulta sirve justo para eso: contar qué está pasando y ver si esto es lo que necesitas. No hace falta llegar con un diagnóstico, ni con un informe, ni sabiendo ponerle nombre.
